Crítica de “El Incidente” Julio 3, 2008
Posted by Stu in Cine, Nebulared.trackback
Como siempre en Nebulared, sección de cine
Nota: 2
Un misterioso incidente está comenzando a azotar a varias poblaciones de la costa este de Estados Unidos. Hay muertos por docenas. El profesor de ciencias Elliot Moore intenta escapar de la ciudad junto con su mujer Alma, su amigo Julian y Jess, la pequeña hija de éste. ¿Dónde podrán esconderse?, ¿qué está ocurriendo?
Ésta es la sexta película del director indio (en realidad es la octava, pero las dos anteriores a “El Sexto Sentido” son muy poco conocidas). Y es su primera película mala de verdad. Pero mala, mala. De vergüenza. La sensación es de que ha querido hacerla deprisa y corriendo, tal vez presionado de algún modo. Pero no es excusa. Vamos a desgranar esta metedura de pata:
El punto de partida, como suele ser habitual en Shyamalan, es muy interesante. Cientos de personas empiezan a morir sin explicación alguna. Lo único que sabemos son las fases por las que pasan: la primera señal es dificultad en el habla, la segunda desorientación, y la tercera… es fatal. Y de esto nos enteramos como a los quince minutos de película, después de ver las terribles consecuencias de lo que ocurre… Vamos, que empieza fuerte.
Poco rato después de esto, Mark Whalberg se encargará de explicarnos a todos las razones de que esto suceda. Es profesor de ciencias en el instituto y lo que él diga va a Misa, punto. Nos ponemos aproximadamente en los treinta minutos desde el inicio del metraje. Entonces pensamos “bueno, si ha contado esto tan pronto será porque nos guarda una sorpresa para el final, como es su estilo”. Pero no, esta vez no. Toda la película ya queda explicada en esa primera media hora. El resto simplemente es la historia de la lucha por la supervivencia de nuestros protagonistas. Y esa hora que nos queda, porque la película apenas dura hora y media, es una cadena de despropósitos que hacen que te parezca imposible que esto lo haya escrito el mismo tipo que nos maravilló con “El Sexto Sentido” o “El Protegido”.
El guión en si, aunque parte de una idea interesante, acaba por caer en el aburrimiento y el sin sentido. Como tantas otras películas de Hollywood, que se desinflan como un globo a medida que van pasando los minutos. Impresionante como ha ido bajando el nivel de los guiones del director indio. Con respecto a sus otras películas, se repite el hecho de que hay un protagonista principal que es “especial”, por alguna razón, pero que ignora que lo es. En “El Sexto Sentido”, Bruce Willis venía del otro mundo para ayudar a un niño, aunque él no lo supiera. En “El Protegido”, nuevamente Bruce Willis era un superheroe únicamente inmune al agua. En “Señales”, Mel Gibson era un antiguo pastor con una crisis de fe y que enseñaría a toda la Humanidad como vencer a los malvados extraterrestres con un simple vaso de agua. En “El Bosque”, la ceguera de Bryce Dallas-Howard no le impedía darse cuenta del enorme engaño en el que habían vivido ella y los suyos toda su vida. Y por último, en la más reciente “La joven del agua”, Paul Giammati tenía que hacer volver a una sirena al cuento del que había salido. Todos estos personajes, vieron dar un giro a su vida debido a las circunstancias, y se convertían en héroes, a mayor o menor escala. En “El incidente”, también Mark Whalberg es una persona especial. Alguien que se da cuenta de qué es lo que está ocurriendo, y trata de llevar con él a sus seres queridos para ponerles a salvo. Pero su papel carece de toda épica, no es más que un espectador más, que al menos sabe como salvar el culo, hasta cierto punto.
A partir de este planteamiento, el desarrollo de la historia se hace tremendamente soso. Si bien algunas escenas están realmente bien conseguidas, y nos hacen recordar al Shyamalan de “El Sexto Sentido”, no se trata de más que un espejismo en un desierto de mediocridad. Un guión no se puede sustentar por 4 ó 5 escenas de tensión, y esto es un claro ejemplo, y más sangrante si cabe, por venir de quien viene. El desarrollo, salvo esos pocos momentos, es lento y aburrido. El momento de climax es tan absolutamente ridículo que piensas que se trata de una tomadura de pelo. Pero no, a partir de ahí quedan apenas diez minutos de película, y se te queda una cara de tonto que sólo recordaba de “joyas” como “Ghost Rider”.
Otro problema enorme es el de los actores. Están pésimamente dirigidos. Nula expresividad, comportamientos disparatados (no se pierdan a la anciana…) y, lo que es peor, diálogos absurdos. El peor papel del gran John Leguizamo, sin duda. Y en cuanto a Zooey Deschanel, lamentable carta de presentación para el gran público. De Mark Whalberg tampoco cabía esperar mucho más. Junto con Ben Affleck, son miembros honorarios de la Cofradía de la Cara de Cemento. Perdí la cuenta de las veces que pensaba, tras un diálogo, que éste carecía de sentido. “¿Por qué ha dicho esa frase?, ¿a que ha venido?”, es la sensación que nos acompaña durante prácticamente la hora y media de película. No se pierdan frases como el “si le coges la mano, que sea de verdad” (¿? ¿? ¿?), o los patéticos intentos de chiste (Mark Whalberg dándose cuenta de que está hablando con una planta de plástico, o el momento “confesión de pareja”). O idioteces como la de los perritos calientes, el manotazo de la anciana a la niña… empezaría y no terminaría nunca. Para echarse a llorar, si no fuera porque estamos demasiado cabreados por haber pagado una entrada para ver 5 minutos interesantes y casi hora y media de estupideces.
Resumiendo, que Shyamalan la ha cagado con todas las de la ley. Parece que el guión ha sido escrito en una tarde y con prisas, que los diálogos son obra de un mono con una máquina de escribir y que los actores pensaban “no me puedo creer que me vayan a pagar por esto”. Sus escasos “momentos Shyamalan” de verdad la salvan del cero absoluto. No sé si esto se debe a que nuestro hasta ahora querido director necesitaba pasta rápida o a que, definitivamente, Hollywood le ha secado el cerebro. Otro mito más que cae este año, por si el golpe de Indiana Jones no había sido suficientemente duro. Batman, Pixar, no me falleis vosotros que me estoy quedando sin mitos…

Cuando vi la película me quedé exactamente con la misma sensación; a partir de la escena de los obreros de construcción, cuando introduce a los personajes, la cosa va cagada tras cagada hasta el final. Y un apunte adicional; gran parte de los problemas de guión de esta película son culpa de que la psicología de los personajes es gilipollesca, con perdón. Sólo hay que ver el final y la actitud de nromalidad absoluta que tiene todo el mundo para con sus ‘enemigos’. ni un rastro de histeria. No digo nada más porque no quiero caer en un SPOILER :-p, si quieres una explicación más normal, hice crítica (http://yosoykeysersoze.blogspot.com/2008/06/crticaidiocracy-y-el-incidente.html)
por cierto, “En “El Protegido”, nuevamente Bruce Willis era un superheroe únicamente inmune al agua”… es justo lo contrario. es únicamente vulnerable al agua. Que sé que lo sabes,sólo es un caso típico de cruce sintáctico
Qué fallo lo de “El Protegido”… cosas de la semántica. Tienes toda la razón.
Voy a leer tu crítica